|
“El hombre es un Templo del Sol creado a imagen y semejanza del Templo del Universo. Y así como Dios creó el mundo con los cuatro elementos -fuego, agua, aire y tierra- debe el hombre dominar esos elementos en su interior para llegar a ser dueño y señor de la Naturaleza. Los astros del Cielo, expresión de la Voluntad del Creador, transitan por la eclíptica para examinarnos sobre las pruebas del laberinto de nuestra alma.”
|
|